Saturday, April 05, 2008

de Piazzola

Recuerdo lo que dijo Oscar cuando cogí ese disco de Piazzola desde su torre de CD que se encontraba en el salón. Dijo: “ten cuidado”.
Ten cuidado como si yo estaba cruzando la carretera sin mirar.
El escuchaba mis discos, yo, los suyos. Esta vez dijo “ten cuidado”
Ese recuerdo me manda a otro: las Alpujarras, el ultimo día de 2006. Diciembre. Calor. Patear. Las cumbres a penas nevadas de esa parte sur de la Sierra. Solo desde el norte la llaman Sierra Nevada. Estamos tomando un aperitivo con Don Juan en el bar-pizzería el mas famoso del pueblo. Los dueños son argentinos. De Córdoba. Allí se prepara la fiesta de noche vieja. Me gusta el camarero – cuando digo esto, no quiere decir que quiero follar con él. Es algo mas definido. Pienso: este tipo, si me pongo a hablar con él, me va a contar algo. En general espero un momento antes de aventurarme-
Su hermana, la chica que sirve en la sala, también es linda. Sobre el piano, hay un retrato fotográfico de un hombre sonriente con un sombrero. Es el padre. Lo veremos aparecer mas tarde igual de sonriente que en la foto. Tomará nota de la mesa que queremos reservar para cenar.

Al final el pollo estaba frió y tuvimos que pedir que lo volvieran a calentar. Eso a veces pasa. Un poco antes de las 12h, con una botella de cava, nos fuimos a la plaza principal donde se encontraba el pueblo que luego entró en el restaurante. El camarero había empezado a pasar discos y las mesas habían quedado contra la pared.

El camarero se hace el listillo pero siento que es muy triste. Lo notaré con mas intensidad cuando la gente medio loca se puso a bailar sevillana sobre una canción de “el ultimo de la fila”. Va pasando los discos sirviendo cubatas. Por hacer tantas cosas a la vez, está sudando pero la verdad no sé si son gotitas de sudor o lagrimas.
Hay mucho ruido. Para hablar con él, tengo que gritar:
- Y el tango?
- Ah! Piazzola mató al tango. Con él se ha llenado de tristeza.
Quizás echa de menos su tierra. Quizás recuerda. Quizás ve a toda esa gente feliz, cantando y bailando y se le entra nostalgia. Quiere emborrachar su corazón para que las lagrimas se parezcan a gotitas de sudor.


Cogí el disco de Oscar. Escuché. Me gustó el sonido del bandoneón y también porque en ese disco, Persecuta, se oía algo de gran orquestra como manteles de violín detrás del bandoneón.
Para entender “ten cuidado” no basta con escuchar Persecuta. Tienes que haber vivido mucho. Tienes que sentirte como si hubieran pasado quince vidas. Tienes que haber vivido en varias ciudades que te hayan gustado o no. Tienes que haber esperado en la estación de tren a los amigos que venían a verte. Tienes que haberte ido de marcha con ellos, haberte tomado copas sentada en una silla de plástico, los pies en la arena del levante à la tombée de la nuit, haber soñado con los clubes de Ibiza donde no irían, haber mirado con intensidad a un chico de la mesa de al lado pensando a lo fácil que es ligar, haber escrito frases en las paredes del bar o detrás de la puerta del baño.
Esas cosas.
Y un día, escuchas a Piazzola y lo entiendes.

Oscar se ha quedado allí. Dejamos de ser compañeros de piso. No sé si todavía escucha a Piazzola. Quizás tiene ganas pero se niega en escuchar.

Yo de momento, disfruto sobre el papel.

Sunday, March 30, 2008

VISITAR LA TIERRA

alli empieza el camino Friedrich Nietzsche

Eze

carré bleu sur fond noir

Kiss

modern house

mar de nubes
asociacion de petanque

Oh, come on...

F comme Fragonard

Villa Arson

Jaguar

tome Ud aqui su ticket

M........M.........MAMAC

Iglesia rusa

lo que paso ya paso

productos prescos, productos frescos, productos frescos

Villa, Saint Jean Cap Ferrat

Sunday, March 23, 2008

EL RETORNO A LA TIERRA (entre cajas)

YO, ENTIENDO MUY BIEN









A LA NOVIA DE LARCENET :


VIVIR RODEADO




DE CAJAS EN UN ROLLO

Saturday, March 15, 2008

DIALOGUE / DIALOGO

- proverbe chinois:
si tu suis le chemin qui est le chemin, ce n'est pas le chemin

- moi
ta gueule

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- proverbio chino
si sigues el camino que es el camino, no es el camino

- yo
callate

Thursday, March 13, 2008

I DON'T NEED A FRIEND (de amigos y de supermercados)

Esto es una muestra de la nueva vida. Nuevos compañeros de curro...

... nueva casa, nueva parada de transporte, nueva luz, nuevo barrio, nuevos menús, nueva panadería,
nueva peluquería y nuevo instituto de belleza, nuevos bares y nuevas discusiones sobre la liga. Nuevos agobios, nueva selección de fotos para poner en las paredes, nuevos rollos de cinta. Nueva calle y nueva cantina: un restaurante de barrio llamado “Socca Botticelli” donde TE PONEN TAPAS y te regalan un chupito al final de la comida. Increíble. Estaba a punto de ponerme a llorar en los brazos de la camarera cuando vi los pequeños vasos lleno de licor llegar a nuestra mesa como si hubiera tenido una aparición porque esa generosidad solo existe en España.
Y nuevos amigos?
Los que ya son, salpican el mapa mundi con sus lugares de residencia, resultado de llevar la vida con una frecuencia de mudanza de tres años. Ya paramos. Si te fijas, hablar de los amigos es como hablar de Dios; no sabemos que decir e si lo decimos nos equivocamos. Quizás también porque los amigos pertenecen a una categoría que no se puede intercambiar. Te mudas, te siguen tus cajas de objetos, vajillas, libros y bragas. Te buscas estos puntos imprescindibles para vivir la vida cotidiana pero el resto no se puede encontrar empujando la puerta de una tienda. O si es así, no lo sabemos.
Mudarse es un peligro social. Claro! Lo acoges intentando pensar de que la espera no será el medio para protegerte de él. Porque todos tenemos en la mente esa ley venida de no sabemos donde: Esperas todo el día a que llegue una cosa hasta que por fin hartado, le mandas todo a la mierda. Y cuando te pones a caminar hacia ninguna parte, sin rumbo alguno, de repente sale un rayo de sol.

Creo que fue de este modo que con Ludo nos hicimos amigos. Un día nos cruzamos en el Franprix de la place d’Aligre (Paris, 12ième). Allí entre las baldas de lata de atún y de bolsas de pasta me dijo:
- Quieres venirte a una fiesta, esta en casa de un amigo en el distrito 20, chez Sacha.
- Bueno si.

Cuando voy al supermercado, nada mas es por comprar una bolsa de zanahoria o lo que hace falta para la cocina y el cuarto de baño.

Monday, March 03, 2008

VOLVER AL PAIS / REVENIR AU PAYS

Esto es el anuncio de un LOTO que se organizó en un pueblo cerca de Toulouse.Los premios? Tres cuarto de tonelada de grasa.
No se hagan ilusiones chamacos, la fecha ya pasó...

Tuesday, February 12, 2008

PLEXIGLAS STORY

El sábado me fui a despedirme de la gente que me prestaba el piso. El piso cerca del puerto. Desde una cabina publica, llamé a su casa. Que si, que estaban, que además, podríamos dar una vuelta al taller si venia al final de la tarde. Pero no muy tarde.
Cuando llegué al edificio “Neptune” que está por allí al final del Quai des docks, ella me esperaba.

Charlamos un rato, me dijo que hace poco habían cenado, su marido y ella, con el presidente de la universidad y un físico famoso de Valrose. Es que a él, le encanta el trabajo de Edmond. Dice que algunas de sus piezas ilustran maravillosamente la mecánica ondulatoria. Bajamos. Había que caminar cincuenta metros para llegar al taller.
Cuando entramos, Edmond puso en marcha hélices, espirales así que sus “caustiques” (así se llaman los ancestros de los hologramas. El los inventó).
- No está mal, dije
- Está genial, corrigió
Esas creaciones, las había visto en el libro que me había prestado pero mucho mejor era ver todo en acción ya que tenían movimiento y producían colores y luz. El mismo Joan Miro visitó este taller cuando estuvo en Niza. ¿Será en aquella época que adquirieron el cuadro que está en el salón? ¿Y El cuadro de Tapiés que está colgado a su lado?
El nombre de Tapiés me manda en el pasado. Este verano vivía a cinco minutos de la fundación Tapies. Pasaba delante para ir al la boca de metro en el Passeig de Gracia, en esta misma avenida vi a Messi un poco antes de la final de ya ya ya ya... El plexiglás por favor.
Edmond trabaja el plexiglás. Me explicó algunas técnicas para realizar las obras.
- ¿Y esa cosa?
- Es un bar...
Mostraba yo un globo de unos 70 cm de diámetro sobre un pie con la base acampanada. Parecía una azucarera gigante. Levantó un lado del globo y aparecieron los baldas con las botellas de whisky. Babeaba. ¿Vendía sus obras? Que no, que no las vendía porque eran piezas únicas.
Luego nos acercamos de una media esfera muy grande donde se reflejaban nuestras imágenes.
- Si te acercas, puedes apretarte la mano a ti misma.
Es solo un fenómeno óptico. Obviamente nunca podemos alcanzar ese yo en el espejo.
Con el plexiglás, aprendemos mucho.