Monday, October 23, 2006

estimados/as, queridos/as

Luisa, Sevilla 1979

Tras una larga peregrinación por la ciudad, encontró el camino hacia su desarrollo personal; logró lo que la revista ELLE revindica para el segundo sexo del siglo 21: la independencia TOTAL.

Junto con su madre, montó un festival de reggea-punk en una isla de Grecia. Tiene lugar cada año en mayo. Al evento acuden millones de aficionados que van desde Israel Vibration hasta Sex Pistol. Los beneficios del festival ayudan a financiar las fiestas en la casa familiar sevillana donde se junta hasta Cristo, sobre todo en Noche Vieja. Si queda dinero, pues se lo dan a una ONG especializada en planta de árboles.

Cuando no viaja a la isla helénica para la logística del Festival, Luisa vive en su antro de LAVAPIES cerca de estos lugares clandestinos que hoy en día, desafortunadamente, están invadidos por los bobos*. Los domingos por la mañana, baja a insultar a los que hacen cola delante de los oficios esperando comer un brunch.

Para su cumpleaños le regalaron sus amigos unas bolas chinas.

No se cortó para contestar a los curiosos que, tras la fiesta de celebración, le preguntaron cómo le iban las bolas…. «las llevo puestas» dijo con una sonrisa maliciosa.

Girl just wanna have fun!

*neologismo francés procediendo de la fusión de las palabras burgués e bohemia.

.... ma chère lectrice d'espagnol (bueno, ahora hay dos!)

also called Luilux

Thursday, October 19, 2006

A ROOM IN BARCELONA

Pasé un tiempo en Barcelona trabajando en el departamento de genética de la UB. En el alto de Gracia me dieron una habitación. Cruzando la plaza Lesseps maltratada por las obras me cargué una rueda de la maleta. Allí, tirando de una maleta en equilibrio sobre una rueda, busqué el edificio y apreté el timbre.
La chica apuntó el número de mi ADN plastificado, sacó el dinero de mi tarjeta de crédito y me dio la llave de la puerta n°813. «El ascensor está a la derecha» , dijo, apuntando un dedo hacia la ventana de su oficina.

Llegando a la octava planta, me crucé con el pecho desnudo bien provisto de apetitosas tabletas de chocolate de mi vecino, antes de detenerme delante de la puerta cuya pegatina me daba la bienvenida. Abrí. Tiré las maletas al suelo, dejé el equipaje en el medio y me puse a levantar la persianas. me apoyé en el hormigón de aquel edificio, y miré. Miré hacia el este, hacia Montjuic, miré el espacio que me separaba del nivel del mar. Pensé en Marylin, pensé en Jean Seberg, pensé en Bénédicte. Pensé en ellas y en las mañanas que duermen. Olía a puerto, se escuchaban los gritos de las gaviotas en medio de los motores, cohetes resbalando en las avenidas. Ruido y luz se mezclaron en una profecía.



Miré de madrugada, miré de día, miré de noche. No podía parar de mirar la luz opaca que caía sobre la ciudad, y los agujeros amarillos que se formaban dentro de las casas. Saqué a Canon. Le puse un nuevo cartucho a Canon. Y el Canon de un lado, y el visor del otro. Buscarle un lugar a Canon. Buscarle un momento oportuno. Elegí “entre chien et loup”: Cuando la luz alcanza esa matiz es cuando una ciudad empieza a vivir. Para dar cuenta del nacimiento nocturno, disparé.

Friday, October 06, 2006

estimados/as, queridos/as

Oscar, Mendoza 1974
Violeta, Buenos Aires 2002

A Oscar le gusta y siempre le gustara vivir una existencia puesta bajo el signo de la obra del místico Cortazar. Los encuentros de la vida no son casuales y conviene llegar a la interpretación correcta de tales eventos ...la gente que aprieta el tubo de pasta dental desde abajo es la misma que necesita papel rayado para escribir y la misma que se da cita para encontrarse... Blablabla... Lo que no quiere decir que a Oscar no le guste la correspondencia sino que considera que la vida es aventura y la fantasía su motor. Por otra parte, Oscar está convencido de que el mito de la caverna es una leyenda inventada por un caballero moro que vivió en España en el siglo catorce. El mismo que inspiró a Cervantes la redacción del Quijote.
Pasó unos meses en el viejo continente. En el barrio madrileño de la Prospe, solía organizar algunas parilladas de calle a las que vinieron Calamaro, los Delinqüentes, Concha Buika Y Alejandro Sanz. Luego, se dio cuenta de que su verdadera identidad se encontraba en algún lugar entre las Cataratas de Iguazú y la vertiente este de la cordillera andina. Se retiró allí con el objetivo de seguir reflexionando sobre el porqué de la vida. Los campesinos de Misiones le concedieron un lugar entre sus campos para que pueda llevar a cabo su búsqueda interior. Este gesto de simpatía vino después del apoyo que manifestó Oscar cuando se levantó el problema de expropiaciones de los campesinos.
Esperando llegar a un estado de iluminación Oscar cultiva un campo de ayahuasca. Pero no hay que dejarse llevar por las apariencias. “Ah! Puedo parecer un soñador pero en realidad tengo los pies en la tierra. Si tengo un hijo, se llamará Diego, por supuesto” declaró en las ondas de la radio provincial.

No sabemos si tendrá el hipotético hijo el privilegio de conocer a Violeta...


Pues, Violeta tiene el futuro por delante y seguro mucho mas. Sin embargo su destino ya está parcialmente escrito porque lleva por dentro los genes de la danza, herencia de su madre. Violeta es aficionada a los “ballets” de Marie-Claude Pietragala pero su madre la orienta más hacia una línea de danza moderna-futurista. Su padre, por su lado, le está escribiendo un musical donde piensa intervenir como director de fotografía.
De momento a Violeta le gusta estancar el agua del lavabo con la tapa de una botella de cerveza para lanzar a la navegación, veleros y otros objetos flotantes de todo tipo (cacerolas, peluches, cortezas de coco, bote de cacao en polvo u hojas de lechuga). Cuando el agua llega a la altura del taburete donde se sienta Violeta jugando, acaba el juego pensado que es demasiado pronto para aprender a nadar.
Hay que precisar que los padres tienen un buen seguro de hogar.